INFORMACIÓN ALBERGUE VALLE
COLINO




El Albergue Comarcal Valle Colino se inauguró el 3 de octubre de 2005 y acoge, anualmente, a más de 2.500 animales abandonados de los cuatro municipios del Área Metropolitana, principalmente


Este albergue está
gestionado por la Federación Canaria de Asociaciones Protectoras de Animales y
Plantas (FECAPAP) y controlado por los Ayuntamientos de Santa Cruz de Tenerife,
San Cristóbal de La Laguna, El Rosario y Tegueste, a  los que se informa
puntualmente de la gestión realizada.




Es el único albergue
comarcal que cuenta con un servicio de recogida de animales permanente, las 24
horas del día, durante todos los días del año, siendo el más utilizado por la
población para adoptar un animal, por la variedad de razas, tamaños y condiciones de entrega,
principalmente la esterilización, test de filaria, desparasitación,
vacunación e identificación con microchip.


Además de la recogida,
tratamiento y recuperación de animales atropellados o maltratados, ésta
federación, a través de su área educativa, se ocupa de
impartir campañas entre los escolares para promover un cambio de actitud hacia
los animales y concienciar a la población, en general, por medio de libros,
folletos y carteles informativos para evitar el maltrato y abandono de animales,
así como su adopción. El objetivo es conseguir que las cifras de abandono se
reduzcan siendo una tarea que debemos conseguir, a través de la educación, la
información y el conocimiento.


El albergue Valle
Colino, situado en el municipio de San Cristóbal de La Laguna, forma parte del
tejido empresarial del Área Metropolitana creando puestos de trabajo directos e
indirectos del que se benefician muchas empresas de la zona.







Los animales son mantenidos durante el tiempo
necesario hasta que recuperan a su dueño o son adoptados por una nueva familia.
En ocasiones, a pesar de nuestro esfuerzo, los animales fallecen por haberlos
recogido muy enfermos o accidentados y, en otros casos, excepcionalmente y
siempre bajo criterio veterinario, hay que recurrir al sacrificio humanitario.



A diferencia de las perreras municipales en nuestro centro tan sólo se
eutanasia a los animales que sufren enfermedades terminales, enfermedades
infectocontagiosas de difícil tratamiento y que ponen en peligro la salud de los
demás animales; malformaciones congénitas que impiden un desarrollo y vida
normales; y aquellos que han sufrido accidentes graves y no tienen posibilidad
de salvación
y los que tienen
comportamientos agresivos hacia sus congéneres o hacia las personas.